Repara un tubeless en 30 segundos

Es todo el tiempo que vas a necesitar para reparar ese inoportuno corte en el tubeless. Hacerlo con un kit específico de mechas o hebras es así de rápido y fácil: taponar y de nuevo a rodar.

Iván Mateos // FOTOS: Alejandro Cubino

Repara un tubeless en 30 segundos
Repara un tubeless en 30 segundos

Desde Mundogravel enviamos siempre el mismo mensaje: pásate al Tubeless, añade líquido sellante, y prepárate a no pinchar. Si tienes suerte puedes agotar la vida útil del neumático sin pinchar. Bueno, pinchar pincharás, pero ni lo notarás, porque el líquido acudirá raudo a taponar el pequeño agujero. Pero, ¿qué pasa si el orificio es demasiado grande y el líquido no es capaz de cerrarlo? Esto puede pasar, es más, puede que ya te haya pasado, al pellizcar el neumático contra llanta, con un extremo afilado de una raíz o al pisar un clavo abandonado (o colocado malintencionadamente) en un sendero. En estos casos, no queda otra opción que montar una cámara o reparar el Tubeless para poder acabar la ruta.

HERRAMIENTAS


1. Inflador o bomba:
En este caso usamos un inflador Genuine Innovations Hammerhead, con botellas de CO2 (17,90€).
2. Kit de reparación para tubeless. Vamos a utilizar un Genuine innovations Tubeless Tackle Kit (17,90€) pero servirá cualquiera de los que utilizan mechas.
3. Desmontables. En caso de que sea necesario desmontar el neumático.
4. Cámara de repuesto. Último recurso para continuar utilizando el neumático si tiene un corte difícil de sellar.

PASO A PASO


1. Localiza el corteo pinchazo. Si se ha escapado líquido, será sencillo.


2. Sin miedo, introduce el punzón del kit Tubeless, pero sin mecha.
El objeto es agrandar el agujero lo necesario para luego introducir la mecha.


3. Coge una hebra.
Estas mechas están formadas de un trozo de cordel impregnadas en una especie de goma autovulcanizante, muy adhesiva con otros compuestos de goma. Procura no tocarla mucho, sobre todo con los guantes sucios o con polvo, para no mermar sus capacidades. Existen hebras de diferentes grosores para taponar distintos tamaños de cortes o punzadas.


4. Enhebra la mecha en el ojal del punzón.
No es una operación sencilla, por lo adhesiva que es, pero con paciencia lo lograrás. Introdúcela hasta la mitad.


5. Ahora llega un paso costoso, que nos va a resultar más sencillo si el neumático tiene una cierta presión:
introducir la hebra. Hay que empujar con fuerza, pues tienen que pasar por un diminuto agujero tanto punzón como la hebra, ésta dobada a la mitad. No la metas hasta el fondo, pues se colaría dentro del neumático y no haría su función.


6. Deja la mecha así, con la mitad por fuera, y la otra mitad por dentro.
Extrae el punzón lentamente y con cuidado, verás cómo la hebra se queda pegada y sella el agujero.


7. El líquido sellante que queda en el interior va a hacer el resto del trabajo.
Facilítale el acceso a la zona del pinchazo situándolo en la parte de debajo de la rueda.


8. Probablemente se requiera rellenar con líquido sellante, pues una parte se habrá escapado por el pinchazo.
Lo mejor es hacerlo por la válvula, desmontando el obús.


9. Si hace tiempo que no revisas el líquido, haz una recarga completa según las cantidades indicadas por el fabricante.
Si aún hay líquido fresco, 50 ml pueden ser suficientes para asegurar.


10. Tras montar de nuevo el obús, hincha la rueda.


11. Y no olvides apretar la válvula a mano.


12. No es un paso imprescindible, pero puedes cortar el sobrante de la hebra un par de milímetros.

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