Filtra hasta el 92% de la luz solar. Se adapta a los cambios de luz y del tiempo (cielo nublado, lluvia o niebla) o a tu recorrido (bosques, zonas de sombra, túneles).
No son ruedas de carretera modificadas. Están diseñadas específicamente para la realidad del gravel: superficies más duras, mayores ángulos de guiñada y neumáticos más grandes.