Sustitución de pedales y calas Shimano

Quien lleva años montando en bici lo sabe: los pedales automáticos Shimano parecen eternos. Sin embargo, llega el momento en el que aparecen holguras, crujidos, y flotabilidad en el pie. Es el momento de renovarlos por unos nuevos, y hacer un nuevo cambio de calas también.

Iván Mateos / Fotos: César Cabrera

Sustitución de pedales y calas Shimano
Sustitución de pedales y calas Shimano

De la correcta colocación de las calas depende un pedaleo natural, efectivo y libre de lesiones en las articulaciones de las piernas. El procedimiento ideal para encontrar la posición perfecta es la realización de un estudio biomecánico, que analiza nuestro pedaleo y establece como han de colocarse para nuestro caso en particular, pero hay una colocación inicial o neutra que puede encajar con la mayoría de nosotros y que al menos sirve como buen punto de partida. Vamos a buscar el centro geométrico de la zapatilla y las posiciones de los primeros metatarsos de los dedos gordo y pequeño de nuestros pies, para colocar las calas en su intersección. Si es el momento de sustituir tus gastadas calas, sean de la marca que sean, o montar unas nuevas, sigue estos pasos. También hemos aprovechado para hacer un cambio de pedales, que los Shimano M520 que teníamos ya pedían una jubilación después de haber trabajado una década. 

 

HERRAMIENTAS

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  1. Para cambiar las calas y los pedales (si es necesario) utilizaremos:
  2. Cinta adhesiva. Hemos utilizado cinta de carrocero o de pintor.
  3. Cordel. Nos servirá para encontrar la posición de las calas.
  4. Destornillador. Lo vamos a usar para raspar suciedad.
  5. Llave plana o fija de 15 mm. Para el eje de los pedales.
  6. Llaves Allen. Algunos pedales también tienen llave Allen de 6 mm o de 8 mm. La 4 mm es para las calas.
  7. Rotulador. Para marcar la posición de las articulaciones de los dedos.
  8. Brocha, depillo o pincel. Para limpiar.
  9. Calas de repuesto. Aquí tenemos las dos versiones SPD de Shimano.

 

PASO A PASO

 

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PASO 1 Con la llave plana de 15mm o la Allen de 6/8 mm (según tus pedales) afloja el eje los pedales. ¡Ojo! El pedal derecho (pie derecho) afloja en sentido normal, antihorario, en cambio el izquierdo gira al revés. Es así para evitar que la rosca se afloje involuntariamente al pedalear.

 

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PASO 2 No pierdas esta arandela, si tus pedales la llevan. Es muy habitual en bielas SRAM, pero no en Shimano, por ejemplo. Sirve para evitar que al apretar fuertemente el eje de los pedales éste no se “clave” y pueda dañar la biela. También facilita el acto de aflojarlos.

 

 

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PASO 3 Limpia bien la rosca con un cepillo y un trapo. Si aprecias restos de óxido (a veces, según el modelo de bielas, la rosca puede ser un inserto de acero) no dudes en utilizar un spray desengrasante para eliminarlos por completo.

 

 

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PASO 4 Ahora lubrica la rosca. Utiliza grasa consistente, no aceite, que perdura más en el tiempo. Da igual el tipo de grasa (si lleva Litio o Teflón es indiferente), aunque sería ideal si ofrece una buena resistencia frente al agua. 

 

 

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PASO 5 El pedal adecuado, en el lado correcto. Como hemos mencionado anteriormente, el izquierdo tiene la rosca inversa o al contrario. Lo identificarás por la letra L (Left). El R es el derecho (Right). Otras marcas de pedales sólo ponen una marca en lugar de estas dos letras.

 

 

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PASO 6 Coloca la arandela en el pedal nuevo, y róscalo a mano hasta donde puedas; debería entrar casi hasta dentro. Si se traba no lo fuerces, ni se te ocurra empujarlo con llave, porque podrías estar roscándolo torcido y dañarías la rosca. Repetimos: tienes que empuntarlo y meterlo casi todo a mano.

 

 

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PASO 7 Ahora sí, dale el apretón final con llave. Si no tienes la fija plana de 15 puedes usar la Allen por el lado interior de la biela. No aprietes a lo bestia, sólo al tacto para que queden fijados. Recuerda que el giro de las bielas al pedalear coincide con el sentido del apriete, así que no deberían aflojarse.

 

 

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PASO 8 Un buen indicador de desgaste es la numeración de las calas (en el caso de estas Shimano): si se deja de ver, toca cambiarlas. Las nuevas están en dos versiones, las negras o estándar SH51, que liberan sólo girando el talón, o las SH56 (plata) que liberan girando en múltiples direcciones.

 

 

9PASO 9 Al caminar, arena o chinas se quedan incrustadas en las embocaduras de los tornillos. Antes de meter la llave Allen de 4 mm, limpia bien, para que encaje recta y hasta el fondo. Si aplicas fuerza sin hacer esto puedes dañar el tornillo y complicar su extracción.

 

 

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PASO 10 Aplica un poco de spray aflojatodo o antióxido y deja que actúe unos minutos antes de aflojar los tornillos. No te imaginas cómo pueden estar de atorados los tornillos, y es que han soportado una gran cantidad de humedad a lo largo de su vida: cruces de ríos, lluvia, nieve, barro...

 

 

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PASO 11 Una vez fuera, asegúrate de que las roscas quedan bien limpias para luego meter los tornillos nuevos, que vienen junto a las calas. Usa un cepillo o una brocha. Hay quien incluso aprovecha y sella con silicona las roscas que no va a utilizar y el resto de huecos, para evitar la entrada de agua.

 

 

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PASO 12 Comenzamos con el “truco” para encontrar el lugar de colocación de las nuevas calas. Este punto será un punto de partida, lo ideal sería hacerse un estudio biomecánico. Hemos usado cinta de pintor; coloca un pedazo en los laterales, a la altura de los dedos pequeño y gordo.

 

 

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PASO 13 Esto hay que hacerlo con los dos pies. Cálzate las zapatillas y localiza palpando, a través del material, el primer metatarso del dedo pequeño. También tienes que localizar la misma articulación del dedo gordo.

 

 

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PASO 14 A la altura de las articulaciones, haz una marca con el rotulador, Se trata de trazar una línea entre ambos dedos, que nos va a ayudar encontrar la posición (repetimos: de partida) de las calas.

 

 

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PASO 15 Con el cordel (también nos puede servir un hilo de coser) tiraremos una línea entre las marcas que hemos hecho de los dedos pequeño y gordo.  Fijaremos un extremo a un punto con un trozo de cinta, tensamos, y lo pegamos al otro lado.

 

 

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PASO 16 Ahora marcaremos el eje longitudinal de la zapatilla, desde el centro de la puntera al centro del talón. En algunas zapatillas, la costura del talón te puede dar una pista para encontrar el centro. Pegaremos el cordel igual que hemos hecho en el paso anterior.

 

 

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PASO 17 El punto de cruce de ambos cordeles es el punto central de colocación de la cala. ¡Pero cuidado! La cala NO se coloca alineada (los tornillos centrados) con el cordel que une los metatarsos, sino en perpendicular (línea que forma 90º) al eje longitudinal de la zapatilla.

 

 

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PASO 18 Encontrada la posición inicial sólo resta apretar los tornillos. No los aprietes demasiado, es mejor revisarlos periódicamente que sobreapretarlos (si se oxidan un poco se pueden quedar bloqueados). Coloca la parte avellanada de la placa, para las cabezas de los tornillos, hacia el exterior.

 

 

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